jueves, 30 de mayo de 2013

TANGO 14 "Esto Es Nuestro"

Gracias al amigo Bruno de La Plata por estas hermosas palabras que describen sus sentimientos (y el de muchos), al escuchar el primer disco de los Tango 14...



Hay recorridos que se hacen después del paso del tiempo, cuando se mira atrás. Así como hay discos que si bien te gustan de movida, generan sensaciones después del paso del tiempo. Cuando tuve el disco de tango lo escuché con la misma pasión de ya haber escuchado el demo "un abrazo", ahí todas las canciones eran urgentes. En cambio, en esto es nuestro, los temas son rockeros, sea ya por la producción, por la búsqueda musical o por las razones que cada cual le atribuya. cuando ayer pasaban los temas, se iba armando un relato canción a canción en el cual el barrio como identidad identitaria y no como modelo conservador de foto estancada, lxs amigxs vivxs y muertxs, la gente que a uno lo rodea, el laburo, las ideas, el disfrute y el ir a la cancha como forma de foto punk/oi!/rockera.

Esa incitación cerveza en mano a recordar a la gente que fue importante para uno y ya no está es el tema que abre el disco. Ya en el segundo empiezan a mostrar que están del lado del laburante y que la fiesta menemista en mucho empresariado se sigue dando desde las oficinas de puerto madero (lugar emblema de los Chicago boys), como para que no pase por alto de que no todo está bien en el día a día. La nostalgia vuelve a estallar cuando arranca bailando y el convite a recordar lo que la prensa con empresarios, gobernantes, afa y policías rubricaron con la satanización de la gente que va a la cancha. Eso que es para muchas de las personas, una fiesta y la condena lacrada con la sangre de los muertos de los "enfrentamientos". Haciéndose la empresa afa cargo del problema mutilando al ascenso (ese universo de la b metro, c y d).

Así cuando aparece desocupado, seguro por mano de esa gente que no les importa nada, volver a hacer de tripas corazón y el barrio como contención. El tren como sonido y las casas de laburantes como mundo real. Los tango vuelven a intentar salir adelante pese a estar mamados en la tribuna y el alcohol como salvo conducto de un estado de ánimo permanente. Ese motor que hace que desde el disfrute se junte con el placer de alentar a tu equipo. Una aventura pese a estar desocupado. Cuando la mira aparece en la prensa, aparecen dos cuestiones, ya no son ningunos purretes ingenuos y la memoria tan mal no anda, ya que recuperan una de esas tantas frases que padres/madres le dicen a hijxs y cae la ficha para dedicarles el asco a los empresarios de la comunicación. A esa gran maza de gente que rebusca la vida para no trabajar y decir que trabajan.

Como el alcohol sigue siendo motor, la nostalgia es motor y el marulo los lleva a recordar a nuestrxs muertxs. A recordar a nuestrxs caídxs, esos que no salen seguro en la página de entierros célebres, porque son gente de a pie, porque son de la gente del barrio. Los mismos que nos enseñaron a no satanizar ni la juventud porque uno fue joven y a la pobreza porque somos parte de esa gran maza de gente que sale a la calle a pelearla todos los días. Sin importar si llueve, hace frío, calor y los trabajos precarios son el futuro. La vida de la gente de abajo, la gente de la calle que no va en avión y que todo le cuesta. Como todo le cuesta pegar un trabajo a los tango parece que les costó hasta el tema nueve, ya que ahí vuelven a sentir el yugo diario. La rutina como modelo de disciplinamiento social y pese a ser eso, la celebración como forma de salir, de escape, de encuentro y ajuste de cuentas con la vida.

Es por eso que en las malas siempre se está, porque si hace diez canciones los fulanos vienen tirando del carro, no es hora de salir lindos en la foto y bajarse los lompas por más que se tenga un laburo, un amor, el equipo, la gente y esa cerveza siempre lista para compartir. De la mano recuperan la vida de la gente de la calle y le recuerdan que el peor enemigo que hay, es la impunidad. Esa misma que mata y la justicia se le caga de risa a los familiares por pobres, negros, roñosos y porque el orden social mundial con la organización internacional del trabajo así lo dice. Por eso también cuando se pudre todo, como uno es gente de barrio, criado en la trinchera de pelear la vida, de no ser ortiva, no se será nunca barra brava por principios.

A su vez, tienen tiempo para batir un whiskey y recordar a la clase que fue carne de cañón para los sueños mesiánicos para perpetrarse en el poder de los militares que gobernaron durante lo que ellos mismos llamaron "proceso de reorganización nacional". A la guerra de Malvinas no se olvida, ni se olvida a los desaparecidos en democracia, ni se olvida a los pibes que fueron instrumento para que gente como rico se jacten de que "no eran chicos, sino soldados". Y si eso era poco, queda que la policía, tanto la de uniforme como la para policial, vengan a pudrirla una vez más. Seguro arruinan la fiesta y después de eso, salen mostrándose después en los medios masivos que manipulan los empresarios de la comunicación para mostrar que ley es el orden y el orden es la represión.
Sin que llegue el silencio y para el final una cita para cualquier futbolero, un mundial y si ese mundial se juega cerca es cita obligada. Es el lugar máximo al que cualquier persona que le gusta lo que pasa adentro de la cancha quiera ir, quiera estar. Y el otro, un canto de guerra para los que comercializan y hacen negocios con la pasión. Ese motor que tanto le dio a uno y que para prostituirlo no alcanzan billetes que lo puedan tener. Así recuperan la misma idea inicial por la cual los tango te invitan a tomar una fresca. Sea donde sea se puede descorchar una porque la garantía es que esto es nuestro. Arriba lxs que luchan y salu.